Pues aún a pesar de mi desagrado con este pseudo-deporte tengo que hacer referencia a él. Y lo hago para dar mi enhorabuena al campeón del mundo de la disciplina, quién desde hace mucho tiempo me parecía el único merecedor de tal galardón, porque de los otros personajes en discordia diría mil palabras y ninguna sería decorosa.

Paz